Si Clara se tomase las cosas con mas calma, la historia hubiese sido diferente. Para empezar Joaquín no hubiera tenido que ponerse en esa pose pelotuda de indignación, propia de quien no tiene por que dar explicaciones. Algo bastante impropio de Joaquín, un tipo acostumbrado a ir por el mundo pidiendo permiso y aclarando como y por que. Por otro lado Clara no tendría por que haberse puesto en la pose de mina celosa que tan mal le quedaba. Clara no sabia tener celos, toda actitud que tomase al respecto parecía (o era deliberadamente) impostada. Joaquín por otro lado no era bueno en esto de indignarse, como todos los tipos mansos, pasaba de la calma a la rabia sin paso previo por la indignación, es decir, sin exteriorizar su molestia ante los sucesos.
Por eso cuando Clara le reclamo por haber desaparecido una semana entera y encima para juntarse con Romina, el entendió que tenia que indignarse, pero no supo como, intento primero recordándole que estaba preparando un examen y que con Romina solo eran compañeros de estudio, lo cual a Clara le importaba un corno, porque ella era consciente de que primero que nada Romina estaba lejos de querer que esa relación fuese meramente académica y segundo, Joaquín jamás (por muy atareado que estuviera) había desaparecido, siempre encontraba la forma de hacerse de un rato libre para que se vieran.
Esto representaba el primer acto de rebeldía de Joaquín con la relación, en dos años y medio el jamás había actuado de esa manera y Clara no estaba preparada para eso, no supo como reaccionar y antes de darse cuenta estaba haciendo una escena de celos en la escalera del apartamento de Joaquín.
Clara se dio cuenta que lo que estaba haciendo le era impropio, pero ya estaba metida en el personaje de mina celosa y no supo como dar marcha atrás, las razones de Joaquín le parecían excusas torpes, pero la única solución que se le ocurría al tema era darle un carácter mas formal a la relación y eso era algo a lo que ella no estaba dispuesta.
Joaquín por otro lado no podía con la doble sensación de sentirse en condiciones de indignarse y el ver en esta reacción de Clara una muestra de cariño, Joaquín también sabia que la única solución que había era darle a la relación un carácter mas formal y el estaba totalmente de acuerdo con eso, pero estaba esperando que fuera Clara la que lo propusiera y como Clara no lo hacia, a la indignación impostada por el ataque de celos, la sustituyo una rabia genuina porque las cosas iban a seguir igual que siempre.
Resultado obvio del primer round, Clara se fue dando un portazo y por tres días ninguno supo nada del otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario