jueves, 29 de marzo de 2012

A veces

A veces
cuando la noche en calma
se extiende en susurros
de amores ajenos


y me siento calmo
o de animo incierto 
en la noche oscura
como dos ojos negros

a veces de noche
si no me doy cuenta
me distraigo
y te pienso

miércoles, 21 de marzo de 2012

Maidana

Nos cayeron de la nada, antes que mos dieramos cuenta al pobre Maidana lo atravesaron de un sablazo, como gritaba el desgraciado, no serian mas de veinte veinticinco pero nos agarraron mal parados, deci que tenemos la costumbre de dormir con el sable al lado que si no nos achuran, el Eustaquio que salio a lo loco no encontro la faca y se mando con unas bolas que tenia a mano, no duro lo que un suispiro y en seguida se pusieron a correr pa la ciuda de vuelta, en el apuro se dejron dos medio maltrechos y un tercero se nos escapo de casualida, ya los estabamos por dejgollar cuando llego el teniente a los gritos que los dejáramos quietos y que os ataramos pa llevarlos a la capitania asi que pa ahí juimos con Maidana que estaba muy mal, le han puesto unas vendas y le cosieron la herida dicen que si pasa de esta noche puede ser que se salve

La carta

Mi muy querida madre

Por fin he podido hacer un alto en mis labores diarias para escribirle unas líneas, verdad sea dicha no recuerdo cuando fue la ultima vez que encontré tiempo de escribirle, aquí hemos estado muy ocupados en los últimos días ya que las escaramuzas con las milicias de los sitiados se han vuelto cosa de todos los días, sin mas ayer por la mañana apenas despuntaba el alba han atacado la zona del cerco en la que nos encontramos, no ha sido nada serio, no serian mas de veinte milicianos que aprovecharon las primeras luces para tomarnos por sorpresa.
Al llegar yo al lugar de los hechos, pues yo pernocto en un rancho un tanto distante de la línea de combate, mis hombres ya habían dado cuenta de los atacantes poniéndolos en retirada, llegue justo a tiempo para salvar la vida de dos pobres hombres que habiendo sido tomados prisioneros iban a ser degollados sin mas demora, ya que mis hombres estaban exaltados ante las graves heridas sufridas a traicion por uno de los suyos, un tal Maidana según me han dicho que esta mañana victima de esas heridas le entrego su alma al creador.
Fuera de esta anécdota nada ha cambiado mucho aquí, salvo por el frio que esta empezando a arreciar, no se preocupe usted madre que si bien los abrigos no me sobran tampoco me estan haciendo falta y aquí se come bien, mi salud es buena y me encuentro siempre de muy buen animo. Espero con ansias el arribo de mi hermano y sus jinetes que nos serán de gran ayuda.
He leído su ultima carta y me alegra saber que tanto usted como mi señor padre se encuentran de buena salud y de buen animo, deseo que sigan de este modo mientras este ausente de nuestros campos
Envíe a mi padre mis saludos y cariño.
Recuerde madre el cariño que le profeso y sepa que ni bien pueda le enviare un presente desde estos lares
Se despide con cariño
Su hijo
Juan