Nos cayeron de la nada, antes que mos dieramos cuenta al pobre Maidana lo atravesaron de un sablazo, como gritaba el desgraciado, no serian mas de veinte veinticinco pero nos agarraron mal parados, deci que tenemos la costumbre de dormir con el sable al lado que si no nos achuran, el Eustaquio que salio a lo loco no encontro la faca y se mando con unas bolas que tenia a mano, no duro lo que un suispiro y en seguida se pusieron a correr pa la ciuda de vuelta, en el apuro se dejron dos medio maltrechos y un tercero se nos escapo de casualida, ya los estabamos por dejgollar cuando llego el teniente a los gritos que los dejáramos quietos y que os ataramos pa llevarlos a la capitania asi que pa ahí juimos con Maidana que estaba muy mal, le han puesto unas vendas y le cosieron la herida dicen que si pasa de esta noche puede ser que se salve
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