lunes, 26 de diciembre de 2011

Estoy harto

Estoy harto
harto de palabras
de mentiras y evasiones
de feos planes de venganza
estoy harto 
de pensarte y de penarte
de prometerme no hacerlo
estoy harto
me molestan los silencios 
me molesta no hacer nada
estoy harto 
de quejarme y que se quejen
de pensar que ya no hay nada
estoy harto
del olvido y de lo poco que recuerdo
de actuar como si no pasara nada
estoy harto
de los días de calma
de los domingos de tarde
estoy harto
de que todos se apenen 
de que nadie haga nada
estoy harto 
de vos, de yo y de todo
estoy harto

miércoles, 21 de diciembre de 2011

II

Si el viento trae perfume de hojas secas
no es sensato el aferrarse a los recuerdos
ni tirarle margaritas a los cerdos
ni esforzarse para hacer promesas huecas

si la mar liviana y cálida nos lleva
y no quedan mas opciones que el olvido
no es leal aborrecer lo que has querido
o creer que sin tu amor nada se eleva

ni querer sin un poquito de locura
o perder por un ratito la cabeza
porque todo lo que el corazón empieza
lo realiza a contra pie de la cordura

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Dejado

Apenas entro al bar Adrián supo que la había cagado, se sentó contra la ventana, se pidió un café y empezó a mirar a los costados tratando de ver algo que lo rescatase, pero no, no había, era claro que la había cagado. No es que la decisión de hacerlo en un bar fuera mala, al fin y al cabo uno no termina una relación tomando mate en la rambla o en la casa de ella mientras los viejos no están y que te parece si garchamos un rato y después te pego un boleo en el orto, o en la casa de el, te venís y miramos una peli y de paso te digo que no sos vos que soy yo, no, tenia que ser en un bar, pero no en ese, tan gris, tan domingo a la tarde, no ahí en presencia de tres potenciales suicidas que tomaban grappa con limón en la barra.
Pero la cagada ya estaba hecha, Andrea iba a llegar en un rato que oscilaba entre los treinta minutos y la hora y media eran las seis y media, habían quedado de verse a las siete, pero Andrea era incapaz de estar en hora así que por lo menos a Adrián le quedaban unos cuarenta y cinco minutos para estudiar el escenario, lo que iba a decir, las reacciones que Andrea podía tener, que decirle y como decírselo, ese discurso que uno arma en su cabeza repetidas veces solo para que a la hora de la hora no salga y termine uno diciendo cualquier cosa. Fue hasta la puerta del bar se y prendió un pucho, mira Andrea las cosas no vienen bien, vos sabes que yo te quiero pero con eso no alcanza, yo siento que nos estancamos, que hace un tiempo que las cosas no están funcionando, yo se que es un garron que esto se termine, pero me parece que lo mejor es dejarlo por acá y conservar un buen recuerdo, no quiero que terminemos mal. Sonaba todo tan armado, tan poco natural, sonaba tan a ensayo.
No podía ser así pero que otra cosa decirle, como explicarlo? Como haces para terminar algo sin que nadie salga lastimado? Sin lastimarla.
Tiro el pucho, entro, se pidió una grappa, volvió a repasar el guión, miro para los costados, ese bar no era el mejor lugar para hacerlo, pero ya estaba ahí y Andrea iba a llegar en cualquier momento. Había que hacerlo, daba lo mismo hacerlo acá o en otro lugar.
Cuando Andrea llego Adrián ya estaba por pedirse la segunda, lo cual a las siete de la tarde era mas que grappa valor en vaso, se paro la saludo con un beso inexpresivo que bien podria haber sustituido todo lo que sucedería a continuación.
Como estas? Llegaste temprano, queres tomar algo?
No no, deja no tengo mucho tiempo y me parece que tampoco va a ser necesario
Mira Andrea las cosas no vienen bien, vos sabes que yo te quiero pero con eso no alcanza, yo siento que nos…
Si lo se, esto se termino hace tiempo Adrián y la venimos remando, pero no nos esta saliendo y mejor que sea así y no revoleándonos cosas por la cabeza
Si, mejor que sea así
Andrea se paro, Adrián no atino a pararse, ella le dio un beso, llamame cuando quieras, agarro la cartera y se fue
Adrián quedo mirándola irse, se pidió otra, manoteo el celular, contactos, Joaquín, enviar mensaje de texto “Andrea me dejo” enviar

sábado, 3 de diciembre de 2011

Totenvogel

Si la mar nos deja
dile al viento
que no es necesario
pasear su salino hálito
por los patios de mi casa
que mi piel ya no precisa
su frescura almidonada
cuando la mar nos deje
ya no habrá mas noches frescas
ni tardes de luna nueva
ni mañanas de tostadas
cuando la mar nos deje
halcón de la noche
pájaro de muerte
junto a la costa en silencio
apagaras mi llama